Conectados

In Reseñas by María Elena Meneses

Reseña publicada en Blog Virtualis el 2 de julio de 2010.

¿Se han  puesto a pensar por qué pasamos horas en nuestras redes online?

Una de las cosas más enriquecedoras del verano académico es poder leer y disfrutar libros, que en los  ajetreados  semestres resulta cuasi imposible y que semana a semana, mes con mes se van apilando en el cubículo o en la memoria del e-book.  Estreno mi  Kindle con un buen libro sobre las redes sociales offline, que obliga a pensar sobre cuán revolucionarias son en realidad las redes sociales online.

Conectados, es el título del  libro del médico y científico social de la Universidad de Harvard Nicholas Christakis, quien ha estudiado por más de 15 años la influencia de las redes sociales en los comportamientos humanos y sus patologías, desde la obesidad y el tabaquismo hasta la solidaridad y el altruismo.

El  médico estadounidense  quien escribió este libro junto con el sociólogo James Fowler, cuenta que sus motivaciones investigativas sobre el contagio emocional en las redes sociales, tienen su origen  en su juventud durante su residencia médica en la ciudad de Chicago, en donde observaba cómo al morir un esposo o esposa, el viudo o viuda, tenía una inexplicable recurrencia a enfermar y a morir en el  año siguiente.

Las redes sociales son inherentes al hombre, no son particulares de la era Internet, nos recuerdan los autores. Tenemos una red social desde que nacemos en nuestras familias, en el trabajo, en nuestra colonia, redes  que en la era digital hemos trasladado a Internet y que no son opuestas a las tradicionales, sino su prolongación.

Christakis  quien fue designado en 2009 como una de las  100 personas más influyentes del mundo según la revista Time, encontró luego de analizar a 2 mil  personas que las redes offline y online  se articulan alrededor de emociones. Según los autores, estamos prácticamente enredados  con cuatro grados de separación; dependiendo del grado de relación es la intensidad del  lazo emocional que opera como contagio o efecto dominó.

 Para validar esta hipótesis Christakis emprendió hace algunos años una investigación sobre la obesidad como causa de contagio en redes sociales offline, en la que halló que si alguien tiene a un amigo-amigo  pasado de peso, tiene el  75% de probabilidad de padecer obesidad; si tiene a un amigo en segundo grado, el 50%; en tercero el 25% y en cuarto ninguno. Más allá de lo anecdótico que  le valió titulares burlones en diarios como The New York Times, logró demostrar el poder de movilización y contagio emocional de las redes sociales offline que mueven a países o a continentes enteros , fenómenos psicosociales que en la actualidad las redes online potencian.

El lado oscuro de las redes tanto offline como online tal como lo admiten los autores de este recomendable libro, radica en que  las emociones  son igualmente contagiosas  para expandir el miedo y la violencia, lo que a los mexicanos en estos tiempo debe preocuparnos mucho, pues como señalan Christakis y Fowler las emociones tienen una existencia colectiva, no individual.

¿Por qué  el éxito de las redes sociales online? No os rasguéis las vestiduras, ni traten de encontrar el hilo negro parece decirnos. Por la simple razón, de que son prolongación de la práctica social natural al hombre de relacionare con otros; de contagiarse emocionalmente y  porque el ser humano  sabe que son mayores los beneficios de estar, actuar y pensar en colectividad que los costos de hacerlo individualmente. Somos nuestra red y la red es lo que somos.

Para Christakis y Fowler  estas son las cuatro reglas las redes sociales ( offline y online )

-Nosotros moldeamos nuestra red

-Nuestra red nos moldea a nosotros y nuestra experiencia de vida, está dada por el lugar que ocupamos en nuestras redes.

-Nuestros amigos nos influencian por contagio emocional. De aquí su hallazgo de que si tenemos un amigo-amigo  deprimido tenemos un  75% de posibilidades de deprimirnos también.

– La red tiene una existencia propia, porque el todo es más que las suma de sus partes.

Los autores dedican un capítulo a las redes online como Facebook, en la que luego de analizar más de mil 700 perfiles concluyen que la influencia se da entre amigos, no entre contactos. De esta forma señalan que  vemos la película que nos recomendó un amigo, no la que nos recomendó un “contacto”. En pocas palabras, nuestros  contactos son poco significativos para nuestra vida.

No está demás saber  en la era del marketing y las premoniciones fáciles  sobre la tecnología y sus efectos con frecuencia carentes de bases sólidas,  que  las redes  sociales online son una prolongación o sofisticación de lo que la humanidad ha hecho siempre con la salvedad, de que en el mundo virtual podemos construir  un avatar más guapo que nos represente y en donde el contagio emocional, connatural al ser humano se da más rápido y con un mayor alcance.

 La complejidad humana y social nos dicen los autores, es más poderosa que la tecnología por sí misma por lo que para estudiar el fenómeno de las redes sociales offline y online hay que acudir a diversas disciplinas pues una sola no basta para su entendimiento.

No cabe duda que leer libros sugerentes  es un placer y sobre todo, aquellos que nos permiten  distraernos del discurso del marketing 2.0 para adentrarnos en pensamientos y planteamientos  arriesgados, producto de investigaciones originales sustentadas en evidencias empíricas.

Referencia: 

Christakis, N. y Fowler, J. (2010). Conectados. Madrid: Taurus

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