Wikileaks otra vez

In Opinión by María Elena Meneses

Este texto apareció originalmente en el noticiero de Antena radio con Mario Campos 29 de febrero de 2012.

por: María Elena Meneses
@marmenes

El mundo daba ya por muerto políticamente al sitio Wikileaks y a su controversial líder, el australiano Julian Assange luego de la estrategia de Estados Unidos y sus aliados occidentales para asfixiar financieramente al sitio como consecuencia del famoso Cablegate de fines de 2010, que consistió en la filtración de más de 400 mil cables sobre la diplomacia de Estados Unidos, que a su vez fueron tratados editorialmente por cinco de las publicaciones más importantes del mundo: The Guardian, New York Times, Le Monde, Der Spiegel y El País.

A raiz de estas publicaciones, Wikileaks cobró notoriedad mundial pero paradójicamente comenzó a cavar su propia tumba.Julian Assange libra un arresto domiciliario por un lío sexual y las teminaron su relación de forma abrupta y ríspida con este famoso hacker.

Este fin de semana para sopresa de muchos observadores, Wikileaks volvió a ser parte de la agenda internacional al anunciar que cuenta con 5 millones de correos electrónicos escritos entre 2004 y 2011, de la consultora de servicios de inteligencia global Stratfor, que tiene su sede en Austin Texas.

De acuerdo a Wikileaks el material contiene información que revela la estrategia para ahorcar al sitio y a Assange pero también devela dice, pormenores de esta consultora global.

De acuerdo a la documentación puesta disposición por Wikileaks Stratfor tiene una red de espionaje similar a la de la CIA con nexos con grandes corporaciones y con el gobierno estadounidense.

Para su publicación, el sitio buscó a 25 publicaciones, entre éstas menciona al Espresso de Italia, al grupo editorial Mc Clatchy de Estados Unidos, La Revista Rolling Stone, Publico de España y La Jornada de México.

Si alguien tiene tiempo y deseos de leer los 5 millones de correos, Wikileaks brinda un glosario de términos y conceptos para hacer menos densa la navegación por los documentos.Stratfor reaccionó a la filtración argumentando que la información pudo ser alterada e incluso inauténtica.

El Cablegate fue filtrado por el soldado Bradley Manning que libra una condena en Estados Unidos por traición. La pregunta ahora es ¿Quién filtró los 5 millones del Statdforgate? Todo indica que fue la red de hacktivistas Anonymous, que paradójicamente surge con fuerza para defender a Wikileaks luego del cablegate. Esta organización habría hackeado el sistema de la consultora global el pasado diciembre.
Como lo señalo frecuentemente, Internet libra en este siglo dos batallas que pueden acabar con la red tal como la conocemos: Por un lado tenemos la batalla por el copyright y por otro la batalla de la Seguridad Nacional por la que entendemos los mecanismos de Estado para preservar el orden.
Wikileaks es un sitio de filtraciones que ha vulnerado la secrecía de los Estados (tampoco ha generado la Guerra mundial) develando escandalosos episodios, como aquel video en que un helicóptero del ejército estadounidense abre fuego contra civiles en Bagdad, que fue desencriptado por hackers de Wikileaks y que hoy pude ser visto en YouTube.
Otros casos en los que no me detengo, fueron filtrados y aunque no tuvieron la notoriedad debida fueron indignantes y escandalosos, como el caso de la transnacional de energéticos Trafigura que desechó material tóxico en Costa de Marfil causando la muerte a 16 personas.

No vayamos lejos, salvando las diferencias, la participación de México en las negociaciones del ACTA las conocimos los mexicanos por este sitio.
De esta forma Internet se está convirtiendo en este siglo, en un medio incómodo para Estados autoritarios y democráticos.
Y el resultado es la pulsión de imponer controles a la red mediante legislaciones cada más duras, inflexibles poniendo de pretexto, en algunos casos de manera justificada, el copyright, la privacidad y la seguridad.

El ideal de una red neutral en la que circulen contenidos libremente, descentralizada, que empodere a los ciudadanos y que respete la libertad de expresión, se enfrenta en este siglo a los Estados y a las empresas que desean controlarla.

¿Qué dicen los internautas? En esta batalla existen desde fundamentalistas hasta, quienes estarían de acuerdo en imponer criterios bajo la idea de una gobernanza multilateral y multisectorial, siempre y cuando se garantice el respeto a los derechos de privacidad y libre expresión.

Sin embargo, para los Estados y las empresas que hacen negocios millonarios en la red, el dilema es quién la controla.

La reaparición de WikiLeaks nos ofrece argumentos para sostener que Internet resulta un desafiante contrapoder y que los mecanismos tradicionales de control no alcanzan a controlarla y que sólo un killer switch podría apagarla. Más vale dialogar y apostar por la gobernanza o gestión multisectorial de Internet. Un ideal puesto en la mesa por Naciones Unidas desde 2004 y que ha quedado solo en buenas intenciones y discursos.

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Fotografía “Wikileaks_hat_ein_Datenleck” por Madmonk111 @ Flickr

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