Mi postura sobre ACTA expuesta en Senado de México

In Opinión by María Elena Meneses

Señores Senadores

Honorable Grupo de  trabajo plural sobre el ACTA

La digitalización promueve una nueva forma de reproducción y apropiación cultural; desvanece la cadena de valor y diluye el sentido de pertenencia que los productos culturales tenían en la era análoga, tales como el rompimiento espacio-temporal, la autoría, la nacionalidad y el precio, dando paso a un ecosistema cultural cuyos rasgos sobresalientes son: La gratuidad, el libre flujo de contenidos , su consumo y producción no profesional.

El consumo de bienes culturales en la era digital pone en la mesa un choque de paradigmas, palpable entre quienes pugnan por la neutralidad de la red, que implica la circulación libre y por lo tanto el consumo y por otro, una industria protegida por el capital y los estados nacionales que se resisten a impulsar modificaciones a  una legislación superada por  los internautas que operan  bajo la lógica propia de la era Internet de descargar y compartir contenidos.

Para el entendimiento del fenómeno aparecen dos modelos conceptuales, uno que puede entenderse como el de la propiedad intelectual elaborado para la era pre Internet, en la que copiar  afecta los derechos de usufructo de la empresa y el creador y otro que comienza a adecuase a una era que no puede ser vista bajo esquemas del pasado.

Innovaciones como el modelo Creative Commons y el de micropagos es una evidencia de esta adecuación a los nuevos tiempos.

El ACTA es un acuerdo multilateral tendiente a proteger los bienes culturales en la era digital con instrumentos de la era pre Internet. Establecer un marco legal e instancias de observancia antipiratería, para bienes físicos, no puede emularse para bienes culturales intangibles como los que circulan en Internet.

A continuación enumero algunas razones en contra de una eventual firma del ACTA bajo el argumento central de que retrasa el ingreso de México a la Sociedad del conocimiento, cuyo eje imprescindible es una red abierta.

1.-El ACTA se basa en la premisa de que los derechos de propiedad intelectual son “la base del crecimiento económico, cultural y tecnológico” de las naciones (ACTA, 5ta Ronda de Negociaciones. Rabat, 2009). Se trata entonces de una perspectiva restringida de la cultura, centrada en la propiedad intelectual.  En la era Internet  la industria cultural y las interacciones culturales se han ampliado porque la digitalización permite al internauta entrar al ciclo de producción de la cultura.

2.-El ACTA cancela la posibilidad de  buscar nuevos acuerdos que reconozcan una nueva era en la creación, gestión y consumo de contenidos y establezcan nuevos modelos de relación en el circuito de la producción cultural, que en la era Internet se ha modificado irremediablemente.

3.-Ha trascendido que se intenta imponer el formato de tres avisos (tres strikes) similar al de las recién aprobadas leyes Creación e Internet francesa  o la española Ley por una Economía Sostenible. Una  tercera llamada al usuario implica la desconexión  y un jucio. Estos modelos afectan el derecho a la información de los internautas, la privacidad y la confidencialidad de sus datos personales. De ser  los proveedores de servicios de Internet los que eventualmente se hagan cargo de la supervisión del manejo que sus clientes hacen de los contenidos, se afectarían estos derechos.

4.- El ACTA profundiza la brecha digital y cognitiva, sobre todo esta última relativa a la apropiación digital significativa para el desarrollo humano. El ACTA inhibirá el acceso a  los bienes culturales  que abundan en la red en un país en que aun falta mucho por hacer para conseguir el acceso universal a Internet.

Internet es un espacio natural de adquisición del saber de las nuevas generaciones, cuya formación sobrepasa a la escuela y requiere de desarrollo de competencias, entre éstas digitales, para su incoporación a la Sociedad del conocimiento.

Nadie  se opone a  un debate abierto sobre los derechos de propiedad intelectual en la era digital,  tema irrenunciable de este siglo en el que la tecnología corre más rápido que el conocimiento sobre sus efectos. Lo que preocupa es que sólo participen activamente los gobiernos y la industria del entretenimiento que a nivel global, está en manos de unos cuantos conglomerados. Por ello es de celebrarse la constitución de este grupo de trabajo plural.

5.-Sobre los efectos de las descargas de contenidos protegidos en Internet, hay aun mucho por estudiarse y demostrarse para contar con metodologías precisas y  consenso científico, más allá de las cifras que ofrece la industria del entretenimiento.

6.-ACTA está lejos de promover un debate en el que se articulen consensos democráticos, así al menos se deja entrever en los cables filtrados al sitio Wikileaks en el que se devela a México como presunto legitimador del tratado multilateral.

7.-En este choque de paradigmas o formas de ver el mundo por el control de los contenidos en Internet, los derechos de los ciudadanos internautas que tienen en la red una esfera de libertad y la ejercen sin cortapisas, desde un disidente hasta un estudiante que tiene en sus manos un número incuantificable de información y saberes, están ausentes.

8.- El nuevo ecosistema de medios y el nuevo circuito de la cultura que incluye las formas de producción y apropiación cultural de los internautas, la cibercultura,  requiere de un debate abierto mutisectorial para una eventual gobernanza de Internet, objetivo de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información de 2005. Regular bajo los intereses de sólo una parte del circuito de la cultura, castigando a los internautas sería un fracaso y un obstáculo para ingreso pleno de México a la Sociedad del conocimiento.

Estar a favor de nuevos marcos para un nuevo paradigma cultural no es estar en contra de los artistas que operan en el mercado. Es reconocer que el circuito de la cultura como lo conocimos hasta antes de Internet se ha modificado y requiere nuevas formas de entendimiento.

Muchas gracias.

México, D.F a 23 de febrero de 2011

Dra.María Elena Meneses Rocha

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