Kony y las redes sociales: ¿labor humanitaria?

In Opinión by María Elena Meneses

Este texto apareció originalmente en el noticiero de Antena radio con Mario Campos 20 de marzo de 2012.

por: María Elena Meneses
@marmenes

Para usuarios de las redes sociales en todo el mundo resultó inevitable enterarse del caso de Kony, considerado por la prensa internacional como la campaña viral de mayor crecimiento en la historia de Internet.

¿Quién es Kony?

Joseph Kony es el líder ugandés del denominado “ejército de resistencia del señor” que secuestraba niños, les mutilaba y obligaba a ser esclavos militares y a ofrecer favores sexuales.

Kony huyó de Uganda y  desde 2005 tiene pendiente un juicio en la Corte Penal Internacional de la Haya por sus atrocidades.

¿Qué tiene qué ver un video en Internet?

La Asociación Civil Niños Invisibles con sede en San Diego que en la última década ha presionado a los gobiernos de los presidentes Bush y Obama para llevar a cabo acciones en África realizó un video documental de 30 minutos  (que tuvo un costo de 850 mil dlls) en el que a través de un supuesto testigo de las atrocidades de Kony, de nombre, Jacob  reconstruye las atrocidades del genocida ugandés. El video ha sido visto 100 millones de veces en YouTube en dos semanas y tema recurrente en las redes sociales.

El video comienza asumiendo  en voz del narrador que es uno de los directivos de la ONG, Jason Rusell que en los próximos 27 minutos harán un experimento, se entiende que para movilizar a la gente en las redes sociales, a favor de la causa.

El documental está bien hecho aunque que el manejo del caso y en ésto coincido con sus críticos, es simplista y maniqueo con toques de propaganda a favor de una causa. Es un documental emocional pero que revela un asunto real.

La controversia ha girado en torno a las intenciones de sus realizadores  que han sido acusados de manipular los hechos. Pero más allá de si manipularon o no la realidad, tenemos frente a nosotros una evidencia de cómo Internet es un vehículo poderoso para la movilización.

De hecho el profesor Henry Jenkins reconoció que desde hace algunos años, las tácticas de propaganda en medios sociales usadas por la ONG son caso de estudio en la Universidad del Sur de California.

La pregunta en el caso de Kony es si el apoyo mostrado en las redes, se traducirá en acciones en el mundo offline. Por ejemplo en fondos para la ONG que en 2011 recibió 13 millones de dólares en donaciones -de los cuales, según CNN gastó apenas la tercera parte en ayuda directa a Uganda-  o  bien en legitimar una eventual  intervención estadounidense o si simplemente se trata de movilizar a la opinión para que Kony sea atrapado.

Es innegable que Niños Invisibles realizó una campaña exitosa que contó con el apoyo de famosos de Hollywood como Angelina Jolie, Justin Bieber, Oprah, George Clooney, Rihanna y otros quienes contribuyeron a diseminar el mensaje a través de Twitter y Facebook pero más que nada por los internautas que contribuyeron con la dispersión del mensaje.

El video de YouTube por lo pronto además de generar el mayor número de visitas en una semana en la historia, sirvió para que el gobierno de Uganda se deslindara de Kony. También la UNICEF reconoció luego de la viralización del video que Kony no es el único genocida, ni la ONG americana la única  organización que lucha por los derechos de los niños.

Según la UNICEF más de 250 mil niños han sido forzados a servir en milicias  en más de 20 naciones. Además de  miles niñas que han sido forzadas a involucrarse en bandas de trata de personas.

Hace dos semanas, muy pocos sabíamos de Kony y hoy es un tema de la agenda internacional gracias a las redes sociales.

Ya vermos si las autoridades ugandesas o estadounidenses atrapan a Kony quien dicen algunos periodistas y observadores es una especie de Bin Laden construido en Internet.

Con el tiempo sabremos también más de esta ONG y sus intenciones, si en realidad es pura labor humanitaria o si es un gran negocio basado en el sufrimiento ajeno.

Por lo pronto el Kit de acción 30 dólares incluye dos pulseras, una guía, una camiseta, un botón,  más costos de envío.

Ventas dice la ONG, que tienen la intención de cubrir al mundo con posters y calcomanías a fin de que se sepa de las atrocidades de Kony, una meta que se fijaron para el 20 de abril.

¿Por qué  se suscitan estos tsunamis de filiación a una causa en las redes sociales?

Se trata de un fenémeno difícil de explicar, probablemente tenga que ver que los medios tradicionales intervienen magnifcando o potenciando lo que acontece en la redes.

Pero la reflexión a que nos obliga el caso de Kony es la responsabilidad que tenemos como internautas cuando compartimos un video o un comentario.

No se trata de hacerlo compulsivamente sino preguntarnos los para qué.

Querámoslo o no cuando reproducimos un video o replicamos un comentario estamos siendo agentes políticos y por tanto parte de una ciudadanía global.

Stop Kony 2012 Facebook Cover Image
Fotografía “Stop Kony 2012 Facebook Cover Image” por Eric Schwartzman @ Flickr

Comentarios

Comentarios

María Elena MenesesKony y las redes sociales: ¿labor humanitaria?