Habilidades digitales

In Opinión by María Elena Meneses

Publicado en El Universal de septiembre de 2010

Con el inicio del ciclo escolar el gobierno federal puso en marcha de manera formal el programa Habilidades Digitales para Todos (HDT), que busca incorporar el uso de Tecnologías de información y comunicación, TICs a secundarias públicas.

El proyecto que ya tuvo su etapa de prueba, requerirá de una inversión inicial de 4 mil 500 millones de pesos para equipar a 40 mil secundarias.

Todo programa tendiente a disminuir la brecha digital y del conocimiento es necesario, dado el negativo desempeño  de México en materia educativa y acceso a las TICs, que le colocan entre los más rezagados del concierto de naciones de la OCDE.

La incorporación de las TICs a la educación no está en discusión en estos tiempos, en que se han convertido en fuente imprescindible de productividad y crecimiento económico, tampoco su papel como centro de adquisición de conocimiento.

Sin embargo en México, no podemos eludir referirnos al programa Enciclomedia antecesor del nuevo HDT, puesto en marcha por la administración del presidente Vicente Fox, que puso en evidencia la falta de una estrategia integral para insertar a México a la Sociedad del conocimiento a partir de la educación, pero que en cambio fue inexplicablemente oneroso y falto de rendición de cuentas.

Dado que en México somos dados a no aprender de los errores y  proclives a repetirlos, una mirada a otros contextos es prudente.

Estudios realizados recientemente en la Unión Europea, UE que retoman la experiencia de diversas naciones coinciden en primera instancia en que aun no se consigue que los alumnos transformen o mejoren su aprovechamiento, gracias a la incorporación de  tecnologías en sus escuelas muy probablemente debido a  deficiencias en la aplicación y en el enfoque de los programas.

En 2009 el investigador Cristóbal Cobo Romaní luego de analizar los resultados de dieciséis prestigiados estudios nacionales e institucionales sobre el tema, sugiere que este desempeño obedece al determinismo tecnológico que ha acompañando a los programas tendientes a incorporar la tecnología a la educación básica, fenómeno que se refiere a la idea de considerar que la tecnología por sí misma genera cambios, en este caso en el aprendizaje y desempeño escolar de los estudiantes.

Consciente de esta situación, la UE se ha propuesto privilegiar el desarrollo de capacidades ( e- competencies ) para darle un uso significativo a la tecnología, lo que hasta ahora no se ha conseguido del todo, pese a las fuertes inversiones de los gobiernos y  empresas en equipamiento y conexión.

Las e- capacidades son entendidas por la UE como el conjunto de  habilidades para desenvolverse mediante el conocimiento en un entorno cambiante, para lo cual las TICs son la herramienta necesaria pero en sí misma insuficiente.

Paralelamente al equipamiento y la conexión, son necesarias estrategias integrales tendientes a desarrollar en alumnos y docentes e-capacidades tales como: saber buscar; obtener, emprender y comunicar. Usar la red de manera segura y con responsabilidad; aprender a valorar los contenidos y a participar en las redes virtuales sociales y de conocimiento bajo valores como la tolerancia.

De no conseguirlo las computadoras con acceso a Internet, resultan irrelevantes para el desarrollo humano.

Como se puede observar, la inserción de México en la Sociedad del conocimiento debe partir de una visión de largo plazo, de una agenda digital que abarque una reforma educativa de fondo, de una autocrítica responsable sobre el estado de la educación en el país; de mecanismos de medición de resultados e instancias de rendición de cuentas. Por supuesto de un marco regulatorio eficiente del espectro radioeléctrico, competitivo y plural que garantice a los consumidores mejores precios y accesibilidad, ya que en la actualidad según el INEGI sólo dos de cada diez hogares tiene acceso a Internet, lo que equivale al 18.4% del total, un promedio muy bajo con respecto al promedio del los países de la OCDE que es del 62%.

Sin planteamientos de esta naturaleza la incorporación de México, un país mayoritariamente joven a la Sociedad del conocimiento se retrasa y no podemos esperar más que malos resultados.

Comentarios

Comentarios

María Elena MenesesHabilidades digitales