Acarreos digitales: Engaños por otros medios

In Hemeroteca, Opinión, Publicaciones by María Elena Meneses

Este texto apareció originalmente en Virtualis. Blog sobre la sociedad digital en El Universal, el 15 de diciembre de 2011.

por: María Elena Meneses

@marmenes

A diferencia de lo que sucede con la propaganda en medios convencionales, lo que observamos en el ciberespacio no está regulado, asunto sobre el cual se erigen diversas posturas. Me encuentro de lado de aquellos que sostienen que debe permanecer como un territorio libre. El proceso electoral en México ha iniciado y se observa, sobre todo en las redes sociales, que Internet será un espacio propicio para la propaganda y la guerra sucia que no está permitida en televisión, de acuerdo con la reforma electoral de 2007-2008. En los últimos días, los internautas nos hemos percatado de un fenómeno que sin duda estará presente en las redes sociales durante todo el proceso electoral, me refiero a los robots, mejor conocidos como bots.

La utilización de bots es una forma de “acarreo digital“, concepto muy usado en la actualidad por internautas y cuya autoría de debe a Paola Ricaurte, co autora de este blog y a quien hay que darle el crédito por la precisión y originalidad del mismo, ya que alude al traslado de esta deleznable práctica de las campañas políticas del mundo offline al ámbito digital.

¿Qué es un bot? Se trata de un robot que simula algún tipo de actividad humana. En el caso de la red social Twitter, la clase política parece haber hallado en esta tecnología una oportunidad para hacer propaganda. Los bots son usuarios fantasmas que les apoyan con singular entusiasmo a través de slogans y, contra lo que pudiera pensarse, no son necesariamente creados por tecnólogos sofisticados. Los robots-propaganda pueden configurarse para que envíen mensajes directos de forma automática y existen distintos programas en la web para crearlos, Botize es uno de los gratuitos. Sólo se requiere conectar la aplicación con nuestra cuenta de Twitter, escribir las frases que queremos que el bot publique y definir la frecuencia en que queremos que envíe tuits. También se puede programar para que mande respuestas automáticas a ciertas palabras o comentarios de los usuarios.

¿Son detectables por los internautas?

La respuesta es sí. Se pueden detectar fácilmente cuando vemos que un tuit salió de una cuenta que no tiene seguidores ni tuits, salvo un slogan, hipervínculos a un discurso de un candidato o a una frase inspiracional. También existen diversas aplicaciones para saber si nos sigue algún “bot”, usualmente son personas que no conocemos y que no tienen un perfil definido. Twitblock es un escáner que revisa a todos nuestros seguidores e identifica cuáles son actualizados de forma automática. La utilización de bots es un engaño a los internautas, pero sin ahondar en la dimensión ética, cabe la pregunta sobre su efectividad.

Otra forma de acarreo es la compra de seguidores (followers) una práctica recurrente que simula que un candidato a algún puesto de elección popular tiene miles de seguidores, los cuales adquirió en eBay o Mercado libre por un módico precio.

¿Estas deleznables prácticas se traducen en simpatías o en votos?

No necesariamente. Si bien los candidatos aumentarían su número de menciones en la red social, que les lleve incluso a convertirse en “trending topics” en el caso de Twitter, se corre el riesgo de ser detectados, evidenciados y desprestigiados en una red que destaca por ser crítica, implacable y muy emocional.

Siendo el ciberespacio una prolongación de lo real, los políticos que se conducen con demagogia y acarreos físicos, también lo harán en el mundo digital, postergando las formidables posibilidades de Internet como medio interactivo, ciudadano y libre para acercar a candidatos con electores y viceversa.

La diferencia podríamos hacerla los internautas rechazando estas prácticas, denunciado y evidenciando en nuestras redes a aquellos partidos y candidatos que hagan del engaño su práctica cotidiana.

how we put bots to work
Fotografía “How we put bots to work” por Torley @ Flickr

Comentarios

Comentarios

María Elena MenesesAcarreos digitales: Engaños por otros medios